Por DANIEL SANCHEZ

Un equipo que inicia en el año 46, sin ningún tipo de apoyo, solo de la mente de un hombre como Alfonso Señor Quevedo, quien deslumbra por su brillantez aun después de muerto. Aún recuerdo cuando me hablaba en las reuniones de FENALCO desde su silla de ruedas sobre su “Ballet Azul” yo no paraba de escucharlo y ni me atrevía a interrumpirle, ya que su emoción era muy intensa y su descripción muy gráfica, de lo que era un verdadero equipo de fútbol.
El 18 de julio de 1946 se constituyo legalmente el club deportivo “Los Millonarios”, nombre que se le dio al equipo por aquella época de manera sarcástica por un periodista, que se refería a ese equipo, por su situación económica; pues el nombre le gusto a Don Alfonso y así quedó.
Millonarios ahora hace parte de la historia capitalina, es como un museo viviente, de otras aquellas épocas, donde llegó a acumular 13 títulos y 9 subtítulos, siendo campeón en el 2001 de la Merconorte y posee el invicto de 29 fechas del año 99, convirtiéndose en el equipo más laureado a lo largo de los torneos colombianos de la División mayor de Fútbol DIMAYOR.
Dentro de aquellos comentarios realizados por Senior, recuerdo la admiración por Alfredo Di Stéfano y Adolfo pedernera, el equipo se daba el lujo de contratar nómina extranjera, la cual respaldaba con algunos cheques sin fondos, pero que pronto llenaron sus arcas por la demostración de buen fútbol que tenía.
“Ballet Azul”
“Yo puse a bailar el Ballet Azul” esa era su frase celebre, los periodistas le llamaron así por la sicronización de sus jugadores y los pases cuan perfectos que se daban dentro del campo de juego, era una danza completa pero con gol certero en la cancha contraria.
Sin embargo, Millonarios no es solo reconocido a nivel nacional e internacional por al cantidad de estrellas que rodean su escudo, sino también por la categoría de los jugadores que se han vestido de azul y blanco.
Nombres de la importancia de Alfredo D’Stefano, Amadeo Carrizo, Adolfo Pedernera, Nestor Raul, Rossi y Alfredo Castillo, entre otros, han colocado a Millonarios en la elite del fútbol mundial.
Del mismo modo, ha sido la cuna de grandes talentos colombianos como Francisco “Cobo” Zuluaga, Delio “Maravilla” Gamboa, Willington Ortiz, Alejandro Brand, Jaime Morón, Arnoldo Iguarán.
El “Equipo embajador” como se le conoce, ha participado en 15 ocasiones en la Copa Libertadores de América, así como en cientos de encuentros memorables en diversos escenarios América y Europa.
Por esto para Bogotá es un honor contar con un equipo de tan amplia trayectoria, por algo posee la hinchada más fiel y numerosa del país, por eso hablar de fútbol, es hablar de Millonarios. Un orgullo capitalino.
“Alfonso Senior Que En Paz Descanse”.
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Por: Deisy Rojas Rodríguez.

Hoy en día es difícil que los jóvenes se apasionen por el deporte y lo adopten como un estilo de vida, pero hay un hombre que logra congregar a un gran número de niños y jóvenes en la cancha de fútbol del barrio el Sol de Bogotá.
Bruce Hernández es un hombre de 28 años y ha sido un apasionado por el fútbol desde que tiene uso de razón, cuando era pequeño entro a una academia de fútbol y con tan solo 17 años de edad ya sobresalía dentro del todo el grupo y se encontraba dentro de los opción nados para entrar a jugar en uno de los equipos capitalinos, a los tres meses recibió la notificación de los directivos de Santafe diciéndole que entraba a las menores de el equipo y que si su rendimiento era bueno tenia la posibilidad de jugar en el equipo profesional “cuando recibí esa notificación no cabía de la dicha sentí que por fin todos mis sueños se harían realidad”, al poco tiempo de llegar al equipo se dio cuenta que allí las cosas eran muy difíciles pero aún así siguió con el mismo esfuerzo y entrega que siempre lo había caracterizado, al cabo de dos años el entrenador lo llamó para comunicarle su entrada al equipo profesional, “ese día fue el más feliz de toda mi vida, por fin todos mis sueños se harían realidad claro que yo no contaba con lo que pasaría después”. Pasaron dos meses en los que Bruce sentía que tocaba el cielo con las manos porque a pesar de ser hincha de Millonarios estaba muy feliz de conseguir su sueño del otro lado porque entre sus planes estaba en un futuro ser comprado por su equipo del alma, pero desafortunadamente Bruce como típico jugador colombiano se le subió la fama a la cabeza comenzó a tomar, no llegaba a los entrenamientos y cuando iba se retiraba temprano de los entrenamientos con excusas.
Esto llevo a nuestro querido jugados a la expulsión del equipo y no solo del equipo sino también le cerraron las puertas de la escuela de fútbol que lo había visto crecer, “al principio no asimile las cosas pero cuando recapacité me di cuenta de que había perdido todo, era inútil rogar porque llevaba muy poco tiempo y a mi solo me conocían en Santafe y si por casualidad me nombraban era para hablar de mi mal comportamiento”, ese fue una época dura para Bruce pero en ese momento de su vida encontró una segunda forma de vivir. Los niños en las vacaciones son un problema para los papás porque no tiene nada que hacer y se aburren o por el contrario se van durante todo el día y permanecen en la calle con malas compañías y aprendiendo malas mañas.
“Un día salí a jugar fútbol en el parque con mis sobrinos, para ese entonces llevaba sin trabajo y sin hacer nada prácticamente tres años, en los que primero me repuse de lo sucedido y después comencé a tocar puertas, puertas que una tras otra vi como se cerraban en mi cara, ese día me di cuenta que en el barrio había muchos niños y que con ellos se podía hacer algo, que de paso ayudaría a los padres y a mí por supuesto”, fue en entonces cuando se le ocurrió organizar “Pequeños Talentos” una escuela de fútbol en la entrena niños de 4 años a 17 años, a estos niños él les enseña a parte de fútbol a ser excelentes personas y además de ser futbolistas les inculcan que estudien otra carrera para que en un futuro cuando se queden en medio de la nada tengan otra posibilidad de trabajo y no les pase lo mismo que le pasó a su entrenador.
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La sección deportiva del diario EL TIEMPO, es una de las tantas secciones que tiene este diario. El Deporte, como conjunto de actividades físicas que el ser humano realiza con intención lúdica o competitiva. Hacen parte los deportes de competición, que se realizan bajo el respeto de códigos y reglamentos establecidos, implican la superación de un elemento, ya sea humano (el deportista o equipo rival) o físico (la distancia, el tiempo, obstáculos naturales).
Desde la antigüedad el deporte se ha considerado como una actividad lúdica que se incluyo como parte de la vida cotidiana del ser humano, de tal manera se incluyo en el tiempo como una de las secciones a trabajar e investigar.
El sub-editor de la sección deportiva Orlando Ascensio, nos dio un pequeño testimonio de cómo se trabaja esta sección en el diario. La sección deportiva, tiene como principio la recogida de información, seguidamente esta información ya suministrada, pasa al editor general de la sección, donde en compañía del sub-editor, empiezan a diseñar la página que saldrá en el diario, donde incluirán todos los hechos mas resientes. La tarea más dificultosa, de armar en la sección, es sin duda, dicen ellos el diseño de la página. Pues resulta difícil clasificar, las disciplinas deportivas. Claro esta que utilizan la herramienta mas útil, la experiencia.
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