“NO TODA LA GENTE ERRANTE ANDA PERDIDA”
Por: Lucero Contreras Medina

Son las seis de la mañana, el día apenas inicia; en una alcoba oscura sin terminar, dos camas juntas son el primer espacio en el cual Jacky reposa tranquilamente sobre el hombro de su compañero, Pedro Morales, anunciándole que debe ir a trabajar. Sus dos hijos Júnior de siete años y Pablo de cuatro se alistan para salir: hoy hay escuela. El baño es tomado en un tiempo record de cinco minutos. Luego, con un pan duro acompañado de una agua de panela Pedro Morales o el piojo como suelen llamarlo sus colegas toma un suspiro y sale con su esposa a la jornada laboral.
“Recorrer las calles no es tan simple, menos con el estomago casi vacío, la gente huye por temor a un robo, el hecho de husmear la basura buscando material reutilizable para reciclar parece más difícil de aceptar que pedir en cada esquina dinero, nos confunden con nativos de la calle, las personas critican la mendicidad pero no aprueban todos los oficios” afirma Jacky , quien además debe tolerar el rechazo hacia sus hijos pese a la vulnerabilidad de sus padres.
Sin embargo, en el mismo instante, Júnior con su hermano salen con los zapatos rotos, una mochila terciada y un cuaderno a un colegio público, este parece un modo de evadir la realidad. Pablo, por ser el más chico, debe estar a cargo de su hermano, ya que “ en este sector las cosas cuestan” dice con desilusión.
El día parece prometer: los esposos encontraron una bolsa de basura llena d papel. Algo extraño ha ocurrido : Cantinflas, un compañero, le informa a Pedro que su hijo mayor tropezó con una roca, su brazo se fracturó. Lleno de papel, recoge a su infante para estrenar su último alcance: el carné del Sisben. Dos semanas antes, la entidad los certificó como una familia perteneciente al nivel uno.
El hospital de Chapinero es el cercano. A la entrada un celador grotesco rehúso prestar el servicio al pequeño, pues según las normas establecidas por la red médica los usuarios deben presentarse limpios o no serán atendidos. “ un habitante de las urbes Bogotanas no merece caridad”, le reclamo fuertemente el guardián. Tras dos horas de suplica
consiguió entrar al centro médico; Júnior sentía que su dolor era insoportable. Ninguna persona a cargo le daba atención por ser uno de esos pacientes que nadie quiere recibir, mucho menos atender, dijo – enfermera – luz Zuluaga, y aunque tardío, el hijo de Pedro Morales recibió atención médica.
El incidente imposibilito buscar el papel, por lo cuál, al momento de vender la cantidad recolectada la paga no fue suficiente. El material se cambia en una casa de familia, Arturo Ramírez recoge el producido del jornal. Una libra cuesta $2.000. la familia tiene cinco libras, es decir, diez mil pesos que repartirá entre comida y un ahorro escolar.
El plan de desarrollo de las Localidades, se estructura sobre tres ejes basados en “Bogotá sin indiferencia; Un compromiso social contra la pobreza y la exclusión”. Ampliando objetivos, que se llevaran a cabo por medio de acciones que propenderán por el beneficio general de la localidad y de sus respectivos sectores. El eje social pretende crear
condiciones sostenibles para mejorar la calidad de vida,, aumentando los proyectos de reciclaje dirigidos desde la alcaldía, excluyendo a éstos de las cifras del sector delicado.
“ No somos deshechables, somos recicladores”, conviene Pablo, quien a su corta edad ya conoce la diferencia. Un reciclador realiza una operación consistente en buscar materia, sometiéndola a un ciclo de tratamiento total o parcial cuando la transformación primaria no resulta completa.
“No toda la gente errante anda perdida”... son las palabras de un rostro sucio, ropaje poco atrayente, con ojos alejados de la realidad existente, conteniendo información ida de un suceso que le permite, en intervalos de tiempo no alejarse de la cotidianidad de la creación. En la espalda un viejo costal quebrado, ocasionado por el uso, es el fondo de un grito al planeta, donde anuncia que por personas como él la vida en la Tierra se extiende, pues hace reutilizable lo que para otros es inservible.
