Cochero, Muy Tieso Y Muy Majo
Por: DANIEL SANCHEZ

No es un cochero “Chambaculero” como dice la canción, ya que no es de Chambacú, al contrario, trabaja a 2600 metros más alto que Cartagena, y su vestimenta no tiene nada que ver con el ambiente caribeño, ya que el sacoleva le favorece del intenso frío capitalino.
Se trata de Rómulo Cárdenas, un cucuteño que después de ser despachador de avión, -primero en Avianca y luego en Lufhtansa (ya liquidada)-, conoció 55 países, y pudo darse cuenta que existía como atractivo turístico el transporte en carruaje.
A raíz de esto se le ocurrió la idea de implementar este tipo de servicio en Bogotá, claro está, que esto no fue fácil ya que tiene connotaciones de vida marital muy graves, por lo que se separó de su primera esposa, por los reproches a su idea, ya que era tratado como el “vago” de la familia.
Manos A La Obra
En 1992 comenzó esta “quijotada” como el la llama, pero solo duró un mes en la construcción del carruaje por motivos familiares anteriormente expuestos, después continuó en 1995 durante tres meses más, pero los mismo inconvenientes hasta que tomó la decisión, según él “más inteligente” separarse, “un hombre soñador debe luchar por sus sueños y si tus sueños dependen del dinero es porque son muy pobres”.
Los planos para iniciar la construcción los consiguió después de solicitarlos mediante cartas a la Carriers Association of America en Nueva York. Insistió incesantemente hasta que le respondieron y así obtuvo los manuales para ensamblar el vehículo. Una vez la culminó la llamó: Fe en Dios.
Desde ese momento en que terminó su vehículo, lo parquea en la carrera séptima con calle once, lugar donde hace 60 años se parqueaban los carros a la espera de los congresistas.
Conquistas Por Doquier
Cuando se habla de carruaje se habla de romanticismo y gracias a éste, en particular, se han logrado encuentros muy emotivos, se conocen por primera vez en el carruaje, al mes regresan como novios y al año como esposos, esa es la ley general del amor, donde este cochero es un cupido en medio de una selva de concreto que aún tiene su rinconcito de amor, “La Candelaria”

Jose Mora dijo
Este señor es deshonesto. Me hizo pagarle el 50% del paseo y cena por la candelaria, nunca lo hizo, y no me ha querido devolver mi dinero. No sé como denunciarlo y tengo pruebas de lo que digo. Por favor nadie lo contrate si no quieren verse en la misma y triste situación.
13 Mayo 2009 | 04:40 PM