El Deporte Un Estilo De Vida.
Por: Deisy Rojas Rodríguez.

Hoy en día es difícil que los jóvenes se apasionen por el deporte y lo adopten como un estilo de vida, pero hay un hombre que logra congregar a un gran número de niños y jóvenes en la cancha de fútbol del barrio el Sol de Bogotá.
Bruce Hernández es un hombre de 28 años y ha sido un apasionado por el fútbol desde que tiene uso de razón, cuando era pequeño entro a una academia de fútbol y con tan solo 17 años de edad ya sobresalía dentro del todo el grupo y se encontraba dentro de los opción nados para entrar a jugar en uno de los equipos capitalinos, a los tres meses recibió la notificación de los directivos de Santafe diciéndole que entraba a las menores de el equipo y que si su rendimiento era bueno tenia la posibilidad de jugar en el equipo profesional “cuando recibí esa notificación no cabía de la dicha sentí que por fin todos mis sueños se harían realidad”, al poco tiempo de llegar al equipo se dio cuenta que allí las cosas eran muy difíciles pero aún así siguió con el mismo esfuerzo y entrega que siempre lo había caracterizado, al cabo de dos años el entrenador lo llamó para comunicarle su entrada al equipo profesional, “ese día fue el más feliz de toda mi vida, por fin todos mis sueños se harían realidad claro que yo no contaba con lo que pasaría después”. Pasaron dos meses en los que Bruce sentía que tocaba el cielo con las manos porque a pesar de ser hincha de Millonarios estaba muy feliz de conseguir su sueño del otro lado porque entre sus planes estaba en un futuro ser comprado por su equipo del alma, pero desafortunadamente Bruce como típico jugador colombiano se le subió la fama a la cabeza comenzó a tomar, no llegaba a los entrenamientos y cuando iba se retiraba temprano de los entrenamientos con excusas.
Esto llevo a nuestro querido jugados a la expulsión del equipo y no solo del equipo sino también le cerraron las puertas de la escuela de fútbol que lo había visto crecer, “al principio no asimile las cosas pero cuando recapacité me di cuenta de que había perdido todo, era inútil rogar porque llevaba muy poco tiempo y a mi solo me conocían en Santafe y si por casualidad me nombraban era para hablar de mi mal comportamiento”, ese fue una época dura para Bruce pero en ese momento de su vida encontró una segunda forma de vivir. Los niños en las vacaciones son un problema para los papás porque no tiene nada que hacer y se aburren o por el contrario se van durante todo el día y permanecen en la calle con malas compañías y aprendiendo malas mañas.
“Un día salí a jugar fútbol en el parque con mis sobrinos, para ese entonces llevaba sin trabajo y sin hacer nada prácticamente tres años, en los que primero me repuse de lo sucedido y después comencé a tocar puertas, puertas que una tras otra vi como se cerraban en mi cara, ese día me di cuenta que en el barrio había muchos niños y que con ellos se podía hacer algo, que de paso ayudaría a los padres y a mí por supuesto”, fue en entonces cuando se le ocurrió organizar “Pequeños Talentos” una escuela de fútbol en la entrena niños de 4 años a 17 años, a estos niños él les enseña a parte de fútbol a ser excelentes personas y además de ser futbolistas les inculcan que estudien otra carrera para que en un futuro cuando se queden en medio de la nada tengan otra posibilidad de trabajo y no les pase lo mismo que le pasó a su entrenador.
